Al  leer estos diez relatos de Carlos Yushimito, se hace evidente que nos encontramos ante un escritor que hace del lenguaje más que un vehículo, una materia plástica: Yushimito pinta con palabras. Sus historias construyen asociaciones de imágenes y capas de sentido que transforman la lectura en un viaje a la vez narrativo y sensorial.

Ya sea a través de los ciegos que ven el fin de los días en un invierno interminable, del explorador que consume exotismo en el “borde del mundo”, o del artista japonés que pinta palomas en París, el lenguaje desafía aquí su propia opacidad, su incapacidad para nombrarlo todo, y encuentra en las metáforas, las analogías y las comparaciones los instrumentos que permiten captar las ondas que rodean la
experiencia humana, aquello que vibra más allá de lo evidente. Como dice uno de los protagonistas de estas historias, “el arte debe destruir la realidad”, y en esa sentencia se condensa una poética: la necesidad de quebrar la mirada cotidiana para revelar lo que late en sus grietas.

Los relatos de El peso inevitable de las palomas confirman la habilidad de Yushimito para explorar lo íntimo y lo marginal, y su notable capacidad para convertir episodios mínimos en grandes revelaciones humanas

El peso inevitable de las palomas - Carlos Yushimito

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Al  leer estos diez relatos de Carlos Yushimito, se hace evidente que nos encontramos ante un escritor que hace del lenguaje más que un vehículo, una materia plástica: Yushimito pinta con palabras. Sus historias construyen asociaciones de imágenes y capas de sentido que transforman la lectura en un viaje a la vez narrativo y sensorial.

Ya sea a través de los ciegos que ven el fin de los días en un invierno interminable, del explorador que consume exotismo en el “borde del mundo”, o del artista japonés que pinta palomas en París, el lenguaje desafía aquí su propia opacidad, su incapacidad para nombrarlo todo, y encuentra en las metáforas, las analogías y las comparaciones los instrumentos que permiten captar las ondas que rodean la
experiencia humana, aquello que vibra más allá de lo evidente. Como dice uno de los protagonistas de estas historias, “el arte debe destruir la realidad”, y en esa sentencia se condensa una poética: la necesidad de quebrar la mirada cotidiana para revelar lo que late en sus grietas.

Los relatos de El peso inevitable de las palomas confirman la habilidad de Yushimito para explorar lo íntimo y lo marginal, y su notable capacidad para convertir episodios mínimos en grandes revelaciones humanas