Caperucita Roja ha dejado de ser la inocente niña que confunde al lobo con una buena persona y se deja engañar en su camino a casa de la abuelita. Si ya la reciente adaptación cinematográfica del cuento clásico de Charles Perrault nos acerca una visión muy distinta de la dulce niña a la que estábamos acostumbrados, esta nueva versión literaria de la historia tampoco nos deja indiferentes.

Estamos ante un álbum de pequeño formato y una sencillez gráfica apabullante. Los protagonistas de la historia, Caperucita y el lobo, aparecen ilustran sólo con trazos de carboncillo en dos colores: negro y rojo, por supuesto. Son trazos vivos y enérgicos que transmiten la personalidad de los personajes: un animal fiero y una niña pequeña desvalida.

Pero la historia da un giro sorprendente cuando Caperucita demuestra no sentirse intimidada por el lobo. Se acerca a su enorme dentadura, aguanta sus gritos y observa detenidamente todos sus movimientos. ¿Qué está pasando? ¿Guardará esta sorprendente niña algún as en la “caperuza”?

Marjolaine Leray recrea el famoso cuento clásico con mucha picardía y un estilo muy personal, algo que se agradece en historias que ya todos conocemos. Consigue crear un álbum que sorprenderá a los más pequeños y arrancará una sonrisa incluso a un adolescente poco lector. No hay edades que no se asombren ante el final de este “pobre” lobo feroz.

Una Caperucita Roja - Marjolaine Leray

$2.120
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Una Caperucita Roja - Marjolaine Leray $2.120

Caperucita Roja ha dejado de ser la inocente niña que confunde al lobo con una buena persona y se deja engañar en su camino a casa de la abuelita. Si ya la reciente adaptación cinematográfica del cuento clásico de Charles Perrault nos acerca una visión muy distinta de la dulce niña a la que estábamos acostumbrados, esta nueva versión literaria de la historia tampoco nos deja indiferentes.

Estamos ante un álbum de pequeño formato y una sencillez gráfica apabullante. Los protagonistas de la historia, Caperucita y el lobo, aparecen ilustran sólo con trazos de carboncillo en dos colores: negro y rojo, por supuesto. Son trazos vivos y enérgicos que transmiten la personalidad de los personajes: un animal fiero y una niña pequeña desvalida.

Pero la historia da un giro sorprendente cuando Caperucita demuestra no sentirse intimidada por el lobo. Se acerca a su enorme dentadura, aguanta sus gritos y observa detenidamente todos sus movimientos. ¿Qué está pasando? ¿Guardará esta sorprendente niña algún as en la “caperuza”?

Marjolaine Leray recrea el famoso cuento clásico con mucha picardía y un estilo muy personal, algo que se agradece en historias que ya todos conocemos. Consigue crear un álbum que sorprenderá a los más pequeños y arrancará una sonrisa incluso a un adolescente poco lector. No hay edades que no se asombren ante el final de este “pobre” lobo feroz.