Al llegar a la región donde ha sido destinado, el sacerdote que protagoniza esta historia se apiada de la miseria y el abandono en que viven sus habitantes. La caridad se presenta como una tarea urgente. Pero se interponen dudas, razonables en el marco de sutilezas teológicas en el que funciona el pensamiento del párroco: ¿no se estará usando a los pobres como peldaño para escalar al prestigio de la santidad? ¿Habrá en el ejercicio de la caridad una sombra de orgullo y vanidad?

Aun haciendo a un lado estos cuestionamientos, hay un planteo más decisivo: un cura debe vivir para poder ejercer su tarea, y sus gastos personales son dinero y tiempo que se les sustrae a los pobres. El cura decide, entonces, postergar su ardiente deseo de servir al prójimo para asegurar que su sucesor pueda hacerlo a tiempo completo, con todas sus necesidades satisfechas de antemano. No será él quien realice los actos de caridad, pero con su abstención se asegura que otros los harán. El resultado de este sacrificio es una casa, un palacio maravilloso, símbolo y monumento de la Caridad que seguirá embelleciéndose eternamente.

 

62 páginas

17 x 12 cm

Rústica

Actos de caridad - César Aira

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Al llegar a la región donde ha sido destinado, el sacerdote que protagoniza esta historia se apiada de la miseria y el abandono en que viven sus habitantes. La caridad se presenta como una tarea urgente. Pero se interponen dudas, razonables en el marco de sutilezas teológicas en el que funciona el pensamiento del párroco: ¿no se estará usando a los pobres como peldaño para escalar al prestigio de la santidad? ¿Habrá en el ejercicio de la caridad una sombra de orgullo y vanidad?

Aun haciendo a un lado estos cuestionamientos, hay un planteo más decisivo: un cura debe vivir para poder ejercer su tarea, y sus gastos personales son dinero y tiempo que se les sustrae a los pobres. El cura decide, entonces, postergar su ardiente deseo de servir al prójimo para asegurar que su sucesor pueda hacerlo a tiempo completo, con todas sus necesidades satisfechas de antemano. No será él quien realice los actos de caridad, pero con su abstención se asegura que otros los harán. El resultado de este sacrificio es una casa, un palacio maravilloso, símbolo y monumento de la Caridad que seguirá embelleciéndose eternamente.

 

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