Una casa enorme, un pueblo de playa vacío y un abuelo tan misterioso como entrañable: en Nunca vi un fantasma, Luciana De Luca y Francisco Cunha invitan a los lectores a sumergirse en una historia donde lo cotidiano se vuelve inquietante… y fascinante.

Tras el éxito de Nunca vi una bruja, este libro retoma el juego entre lo real y lo imaginario con una protagonista decidida a cumplir un objetivo claro: ver, por fin, un fantasma. Durante su estadía en la casa de su abuelo —un personaje excéntrico rodeado de máquinas y artefactos—, la niña explora un pueblo desierto fuera de temporada, donde los ruidos, los objetos en movimiento y los silencios parecen esconder algo más.

Con humor y suspenso, la historia construye una atmósfera en la que todo puede explicarse… o no. ¿Son fantasmas o simples coincidencias? ¿Hay algo más detrás de lo que vemos?

Como cierre, el libro incluye un divertido test que invita a los lectores a descubrir si alguna vez estuvieron frente a un verdadero fantasma. Además, su tapa troquelada les permite colocarse detrás de los anteojos del fantasma y convertirse, por un momento, en parte del juego.

Ideal para primeros lectores y para compartir en familia, Nunca vi un fantasma combina intriga, humor y ternura en una historia que invita a mirar dos veces… por las dudas.

Nunca vi un fantasma - Luciana De Luca, Francisco Cunha

$24.500
Envío gratis superando los $100.000
No acumulable con otras promociones
Nunca vi un fantasma - Luciana De Luca, Francisco Cunha $24.500
Entregas para el CP:

Medios de envío

Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.

Una casa enorme, un pueblo de playa vacío y un abuelo tan misterioso como entrañable: en Nunca vi un fantasma, Luciana De Luca y Francisco Cunha invitan a los lectores a sumergirse en una historia donde lo cotidiano se vuelve inquietante… y fascinante.

Tras el éxito de Nunca vi una bruja, este libro retoma el juego entre lo real y lo imaginario con una protagonista decidida a cumplir un objetivo claro: ver, por fin, un fantasma. Durante su estadía en la casa de su abuelo —un personaje excéntrico rodeado de máquinas y artefactos—, la niña explora un pueblo desierto fuera de temporada, donde los ruidos, los objetos en movimiento y los silencios parecen esconder algo más.

Con humor y suspenso, la historia construye una atmósfera en la que todo puede explicarse… o no. ¿Son fantasmas o simples coincidencias? ¿Hay algo más detrás de lo que vemos?

Como cierre, el libro incluye un divertido test que invita a los lectores a descubrir si alguna vez estuvieron frente a un verdadero fantasma. Además, su tapa troquelada les permite colocarse detrás de los anteojos del fantasma y convertirse, por un momento, en parte del juego.

Ideal para primeros lectores y para compartir en familia, Nunca vi un fantasma combina intriga, humor y ternura en una historia que invita a mirar dos veces… por las dudas.