Las letras, más allá de lo que dicen, son pequeños dibujos que invitan a jugar. De este juego surgió este abecedario caprichoso en el que cada letra se une con una imagen. Tal vez, sólo esperaban estar en este libro para ponerse a charlar, unas reflejadas en las otras.

“Como ilustradora, adoro las palabras… Miro las letras, una a una. La letra es un sonido y un dibujo a la vez. Cuando se alinean varias en una palabra, el bosque ya no deja ver el árbol y sólo vemos la imagen que evocan (…) Escribir letras sueltas es liberarnos mutuamente, ellas y yo, de cargas semánticas. Y comienza la experiencia del dibujo… Las letras están preparadas para apropiarse de cualquier cosa que se les ponga a mano. Así es que, en cada cuadro de esta muestra la letra es a la vez un blasón, un estandarte de conquista. La letra se adueñó de ese dibujo, que la necesitaba para tener una historia. Yo simplemente estuve allí de Celestina”, explica Isol.

Abecedario a mano - ISOL

$1.700
Abecedario a mano - ISOL $1.700
¡Genial! Tenés envío gratis
Envío gratis superando los $6.000
Entregas para el CP:

Envío gratis superando los $6.000

  • Grendelia Carlos Calvos 4300, esquina Muñiz - Boedo, CABA - Horarios: Lunes a Viernes de 10:30 a 14:00 y de 16 a 19:00. Sábados de 10:30 a 14:00

    Gratis

Las letras, más allá de lo que dicen, son pequeños dibujos que invitan a jugar. De este juego surgió este abecedario caprichoso en el que cada letra se une con una imagen. Tal vez, sólo esperaban estar en este libro para ponerse a charlar, unas reflejadas en las otras.

“Como ilustradora, adoro las palabras… Miro las letras, una a una. La letra es un sonido y un dibujo a la vez. Cuando se alinean varias en una palabra, el bosque ya no deja ver el árbol y sólo vemos la imagen que evocan (…) Escribir letras sueltas es liberarnos mutuamente, ellas y yo, de cargas semánticas. Y comienza la experiencia del dibujo… Las letras están preparadas para apropiarse de cualquier cosa que se les ponga a mano. Así es que, en cada cuadro de esta muestra la letra es a la vez un blasón, un estandarte de conquista. La letra se adueñó de ese dibujo, que la necesitaba para tener una historia. Yo simplemente estuve allí de Celestina”, explica Isol.