Encuadernación especial. 24 x 32 cm. 28 pág.
Contiene lámina de acetato.


Museo en pijamarama (castellano)
Libros interactivos.

–¡Vamos, hijo, a la cama! ¡Que ya se te están cerrando los ojos...! –¡Uf, es verdad...! Estoy muy cansado después de un día entero
en el museo....
La visita a una exposición de arte se convierte en una gran aventura para el protagonista de “Museo en pijamarama”: bajo la atenta mirada del vigilante, el recorrido por las salas permite su acercamiento a varios estilos modernos,
como el impresionismo, el arte abstracto, el arte óptico
o la escultura cinética. Miró, Calder o Mondrian son algunos creadores cuyas obras se reconocen en las páginas de este libro. El color y el movimiento son las claves de esta propuesta lúdica e interactiva que muestra el museo como un espacio dinámico
y atractivo, lleno de formas y colores que captan la atención
del público. La lámina mágica permite que nada permanezca estático: ni los ojos del guarda, ni las obras expuestas,
ni los engranajes del reloj que marca la hora de cierre.
Este efecto se debe a la técnica del «ombro-cinéma», un juego óptico que despuntó a principios del siglo XX: un pequeño teatro de sombras chinas con un rollo de papel giraba detrás
de una lámina impresa en una pantalla transparente.
Con este ingenioso sistema se animaban personajes presentando alternativamente las dos fases de una acción. En cine y en dibujos animados la ilusión del movimiento se debe a la persistencia
de la retina, es decir, la capacidad del ojo para guardar
en la memoria -durante una fracción de segundo- una imagen que acaba de desaparecer. Así surge el llamado «flip-book».
Tras “Nueva York en pijamarama”, “París en pijamarama”, “Luna Park en pijamarama” y el cuaderno de actividades “Mis robots en pijamarama”, este nuevo volumen volverá a sorprender.

MUSEO EN PIJAMARAMA - Michael Leblond Frédérique Bertrand (ilustración)

$2.400
Sin stock
MUSEO EN PIJAMARAMA - Michael Leblond Frédérique Bertrand (ilustración) $2.400

Encuadernación especial. 24 x 32 cm. 28 pág.
Contiene lámina de acetato.


Museo en pijamarama (castellano)
Libros interactivos.

–¡Vamos, hijo, a la cama! ¡Que ya se te están cerrando los ojos...! –¡Uf, es verdad...! Estoy muy cansado después de un día entero
en el museo....
La visita a una exposición de arte se convierte en una gran aventura para el protagonista de “Museo en pijamarama”: bajo la atenta mirada del vigilante, el recorrido por las salas permite su acercamiento a varios estilos modernos,
como el impresionismo, el arte abstracto, el arte óptico
o la escultura cinética. Miró, Calder o Mondrian son algunos creadores cuyas obras se reconocen en las páginas de este libro. El color y el movimiento son las claves de esta propuesta lúdica e interactiva que muestra el museo como un espacio dinámico
y atractivo, lleno de formas y colores que captan la atención
del público. La lámina mágica permite que nada permanezca estático: ni los ojos del guarda, ni las obras expuestas,
ni los engranajes del reloj que marca la hora de cierre.
Este efecto se debe a la técnica del «ombro-cinéma», un juego óptico que despuntó a principios del siglo XX: un pequeño teatro de sombras chinas con un rollo de papel giraba detrás
de una lámina impresa en una pantalla transparente.
Con este ingenioso sistema se animaban personajes presentando alternativamente las dos fases de una acción. En cine y en dibujos animados la ilusión del movimiento se debe a la persistencia
de la retina, es decir, la capacidad del ojo para guardar
en la memoria -durante una fracción de segundo- una imagen que acaba de desaparecer. Así surge el llamado «flip-book».
Tras “Nueva York en pijamarama”, “París en pijamarama”, “Luna Park en pijamarama” y el cuaderno de actividades “Mis robots en pijamarama”, este nuevo volumen volverá a sorprender.